
No estaba para nada segura de hacer esta reseña. Creo que, básicamente, se debe a que ni yo se exactamente lo que me transmitió esta obra. Es más, nunca pensé que fuera a hacerla; pero aquí estoy.
Empezaré por lo básico, esta obra está escrita por Inio Asano. Gracias a Buenas noches Punpun me enamoré del autor, así que no tardé mucho en volver a leer algo suyo. No se que tiene Asano, pero es mágico y te desgarra el alma, siempre lo consigue.
La chica a la orilla del mar trata de dos jóvenes, Sato e Isobe; son unos estudiantes de instituto que viven en un pueblo costero. Una cosa llega a la otra y acaban manteniendo una relación plenamente sexual, lo que podríamos llamar en España "follaamigos", aunque claro, son adolescentes, y los sentimientos van floreciendo entre ellos.
Tal y como lo he descrito, puede parecer una historia tonta, un camino de rosas en el que dos jóvenes tienen sexo, de la noche a la mañana se dan cuenta de que se gustan, y empiezan a salir. Pero no. La chica a la orilla del mar no es un camino de rosas, es un camino de espinas, y mientras más lo pienso, más me duele.
Es una historia dura, que a mi me ha logrado llegar al corazón, y creo que todo el mundo debería darle una oportunidad, básicamente porque los mejores detalles de la obra son las pequeñas pinceladas y las cosas que no te vas a encontrar en su sinopsis. También cabe destacar que, como ya podemos suponer, es una obra con contenido sexual. No creo que sea una obra precisamente para todos los públicos, aunque ya sabemos que en internet estas advertencias nos dan un poco igual a todos.
Por último, antes de acabar la reseña sin spoilers, quiero hablarle a las personas que aún no se han decidido a darle una oportunidad, y solo voy a decir: por favor, léela. No necesito ningún argumento más, si lees esta obra lo entenderás.
RESEÑA CON SPOILERS
El trayecto, desde el principio al fin, ha sido brutal, de verdad. Sobra decir que me quedé enganchada desde los primeros capítulos. Dos tomos no son mucho pero, prácticamente, se leyeron solos.
La profundidad de Isobe ha sido brutal, al igual que cómo evoluciona durante todo el manga. Ves a un chico con problemas, con depresión, que se odia a si mismo. Ves realidad, porque no hay nada más que mirar alrededor para ver gente así, encerrada en su propio mundo, en su realidad paralela y, sobre todo, sufriendo en silencio.
Sato me parece bastante tonta, la verdad, pero no se podía esperar más. Nunca me cansaré de decir que Asano nos inyecta a todos sus lectores realidad en vena, y Sato es el claro ejemplo de una adolescente acomplejada, que necesita sentirse deseada, y que no valora lo que tiene hasta que lo pierde. Es ingenua, como la mayoría de adolescentes, que se creen que con un "lo siento" van a lograr arreglar el mundo, y claro, eso no es así, y a todos nos duele nuestra primera ostia contra el mundo real.
Me gusta que la obra tenga una parte enfocada al sexo, ya que en la adolescencia es algo muy importante y, en parte, te ayuda a descubrirte a ti mismo. Las relaciones de Sato e Isobe pueden ser desde las cosas más normales a las más extraordinarias, y ves en cada escena a dos jóvenes explorándose.
Sinceramente, a parte de curiosas, las escenas me han parecido desoladoras. Han tocado una parte de mi corazón, a veces buena y a veces mala. Hay escenas en las que parece que, por fin, Sato aceptará sus sentimientos e intentará ser feliz con Isobe. En cambio, hay otras en las que Isobe es el pañuelo de lágrimas de Sato, y tan solo quiere usarlo para el placer y para sentirse bien consigo misma que, al fin y al cabo, es lo que acordaron desde el principio, pero me sigue pareciendo desgarrador para Isobe, ya que Sato no tarda demasiado en estar al corriente de sus sentimientos.
La muerte del hermano de Isobe es también algo que me ha tocado el corazón. Ver como sigue su blog porque no puede desprenderse de su hermano, porque es lo único que le queda realmente, me parte el alma. Sus pensamientos suicidas y ese e-mail a un extraño en el que tan solo soltó sus sentimientos, de una manera tan sincera que todos podríamos empatizar con él, fue la gota que colmó el vaso. Supongo que por eso también me sentí tan bien y a la vez mal al verlo tan feliz al final de la obra, porque no parece él, y porque la depresión no se cura de un día para otro, y porque fingir nunca es la solución.
Para acabar, me gustaría hablar del final, y es que no sé que pensar.
No se cómo esperaba que acabara tal obra, ya que un final feliz no iba a tener, pero tampoco esperaba eso exactamente. Cuando lo leí me costó asimilarlo, pero eso no significa que no me haya parecido una buena decisión, ya que, si lo piensas detenidamente, es real. Es esa dosis de realidad de la que hablaba antes, son adolescentes y tienen un futuro que vivir. Creo que eso es lo que significa, siempre lo podrás recordar, y te puede doler, (que también es algo que está simbolizado al final del manga con la visión del mar, que le recuerda a Isobe), pero son tan solo adolescentes, y sufren.
Y, al final, todo es relativo. Y siempre les quedará el mar.
